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Wendy, Friedrich y yo

Wendy, el pabellón ganador del MoMA/PS1 Young Architects Program de HWKN, es el nuevo protagonista de las crónicas de acondicionamiento climático en Nueva York.

 

Arquitectura / Florian Idenburg

Durante las últimas semanas ha hecho demasiado calor en Nueva York. A causa de las temperaturas de más de 37º C arreglar el aire acondicionado de nuestro departamento en Brooklyn se volvió una necesidad vital. Al no funcionar provocaba noches sin sueño y un incremento en la agonía de nuestra familia. Para empeorar las cosas, el elevado presupuesto de un tramposo técnico local me llevó a intentar arreglarlo yo mismo, a fin de cuentas soy arquitecto. Con la cabeza metida entre el aparato y el techo alcancé a ver el nombre del modelo: 'Friedrich'. Era un Climate Master modelo 814, una 'unidad horizontal agua-aire', y después de buscar en internet surgieron otro par de opciones sobre su tipo, podría ser el -019, o tal vez el -023, -027 o incluso el -031. La búsqueda también confirmó que el último año en que produjeron este Friedrich en particular fue durante la década de 1980. La sección de solución de problemas del apartado de Manual de Instalación, Operación y Mantenimiento era singularmente extensa. Describía a lo largo de cinco páginas en letra pequeña 52 defectos posibles y terminaba con un "¡Para evitar heridas o muerte por causa de descarga eléctrica, abra la fuente de poder, desconecte el apagador y asegúrelo en dicha posición antes de abrir la unidad!" Naturalmente lo postergué. Friedrich y yo empezamos con el pie izquierdo.

La historia de la relación entre los neoyorquinos y sus aires acondicionados es tan larga como diversa; empezó el verano de 1902. Mientras trabajaba en la planta de una imprenta, el ingeniero Willis Carrier descubrió por primera vez cómo al controlar la humedad era posible crear un confort ambiental en interiores. Un reciente artículo del New York Times recuerda este suceso histórico, celebrando la maquina que Carrier "concibió empleando ventiladores, ductos, calentadoras y pipas perforadas… llenas de aire frío proveniente de un pozo entre los dos edificios." Las delirantes excavaciones de Rem Koolhaas en los anales de la ciudad desenterraron a otros personajes. El más notable era una hombre llamado Roxy [1] , la mente detrás de 'Fantastic Technology', quien empezó a cuestionar el uso convencional del sistema de aire acondicionado. "Él considera añadir gases alucinógenos a la atmósfera del teatro, de tal forma que el sistema de aire acondicionado no sólo estaría inyectando ventilación y frío, sino también júbilo. Sus abogados logran disuadirlo, pero durante un breve periodo Roxy añade una molécula terapéutica de O3 al sistema de aire acondicionado del teatro. Una pequeña dosis pone a 6,200 miembros del público en un estado de euforia e híper receptividad a la actividad del escenario." [2]

Principal: Wendy, de HWKN en el patio del MoMA/PS1 durante una fiesta Warm Up. Photo: Michael Moran/OTTO. Arriba: Izq, Willis Carrier. Der, Samuel Roxy Rothafel. Photos via Wikimedia

Desde su invención en Nueva York hace más de un siglo, el aire acondicionado se ha vuelto indispensable para vivir en la ciudad y en tierra firme. En la escala nacional, 83% de los hogares en Estados unidos cuenta con aire acondicionado. 'Acondicionar' en Estados unidos ha redefinido la noción de comodidad y la manera en que los estadounidenses viven, trabajan y se divierten. Incluso permitió el Internet. El aire acondicionado reduce el polvo, permitiendo tener salar limpias para la manufactura de computadoras y de centros de informática. En la escala global, el "AC" es uno de los ingredientes clave del Junkspace de Koolhaas. "El aire-condicionado –un medio invisible, por ende imperceptible– verdaderamente ha revolucionado la arquitectura. El aire-condicionado ha impulsado el edificio interminable. Si la arquitectura separa edificios, el aire-condicionado los une… y ya que cuesta dinero, deja de ser gratuito, el espacio condicionado inevitablemente se convierte en espacio condicional; tarde o temprano todo el espacio condicional se convierte en Junkspace." [3]

Wendy, de HWKN en el patio del MoMA/PS1 durante una fiesta Warm Up. Photo: Michael Moran/OTTO.

Wendy –proyecto ganador del concurso anual Young Architects Program del MoMA/PS1, diseñado por HWKN, es el último protagonista en las crónicas de los mecanismos de enfriamiento en Nueva York. El fin de semana pasado, durante una caminata alucinatoria a través del sofocante calor de la ciudad, apareció como un espejismo en el desierto urbano de Long Island City: una nube azul y abstracta, flotando milagrosamente sobre las paredes del patio del MoMA/PS1. Wendy reúne los alegres deseos de Samuel 'Roxy' Rothafel con la solución para el calentamiento global de George W Bush. La icónica amalgama de tela, ventiladores, pipas y estanques se encuentra sujeta dentro de una cuadrícula de andamios. Como un personaje encarcelado de Hedjuk, con brazos puntiagudos lanzando aire frío, música, agua y neblina, Wendy crea "zonas sociales a lo largo del patio, al mismo tiempo que lucha contra la contaminación al retirar 260 coches de las calles." Ella está aquí, según Marc Kushner, socio de HWKN, "para inspirar a la gente a pensar en el aire y en el ambiente – como fotos del planeta azul." [4]

 
El fin de semana pasado, durante una caminata alucinatoria a través del sofocante calor de la ciudad, Wendy apareció como un espejismo en el desierto urbano de Long Island City: una nube azul y abstracta, flotando milagrosamente sobre las paredes del patio del MoMA/PS1.
 

Wendy, de HWKN en el patio del MoMA/PS1 durante una fiesta Warm Up. Photo: Michael Moran/OTTO.

Al nombrarla Wendy en vez de UAPS1 (Sistema de purificación del aire urbano) –otro de los apodos que HWKN estaba considerando– surgen preguntas sobre la tendencia de la humanidad a nombrar sus máquinas. Esto sucede típicamente después de la invención, cuando las máquinas aún son autónomas y ajenas. Durante el surgimiento del Internet, las computadoras tenían nombres propios, al igual que los primeros aviones como los Clippers de Pan Am o Betty, los bombarderos japoneses de la Segunda guerra mundial. Parece ser que existe una larga tradición de dar nombres a aquellas estructuras complejas de cuya operación dependemos para nuestro supervivencia física y/o psicológica. De Wendy, Kushner asegura: "Al personificar el proyecto el nombre evoca emociones de conexión." Con el paso del tiempo las personalidades se convirtieron en simples electrodomésticos. Hoy en día nadie pone nombre a sus servidores computacionales o aviones comerciales. Puede que las primeras unidades del Carrier tuvieran nombres –"Algo le pasa a Betty"– pero ahora el aire acondicionado es una determinación, no una cosa. ¿Qué pasaría si Wendy fuera una de estas pioneras, un prototipo curioso? Tal vez con el tiempo las tiendas de aparatos empezarán a reproducirla alrededor del planeta, después se darían de alta patentes y muchas de estas máquinas, ahora llamadas por el mundano nombre de UAPS, empezarían a ocupar nuestras calles y parques, creando zonas continuas de delirante aclimatación. Al igual que nuestras unidades para ventanas, perderán su personalidad a medida que cambian drásticamente la manera en que navegamos por el mundo exterior.

"Betty", Nave Imperial Japonesa Mitsubishi G4M después de ser derivada. Foto via World War II Today

A pesar de esta narrativa antropomorfizadora, (Glen Lowry, el director de MoMA, sintetizó "Wendy es como cualquier otra mujer. ¡Gotea y se enfada cuando quiere! ") Wendy no debería ser entendida como un golem o robot listo para incorporarse a los anales de la inteligencia artificial. Difícilmente es tan rápida como Watson, o tan lista como KITT, o tan responsiva como Siri, y no tiene la perspicacia sensible de HAL. Wendy es más como un simple ícono o emoticon. Es un ensamble temporal de elementos gráficos y partes ya hechas: visualmente atractiva y lista para seducir e inspirar al público. Como HKWN comenta sobre la relevancia de Wendy: "Ella es el pináculo de toda la investigación arquitectónica y discursiva realizada hasta la fecha por nuestro despacho y también el punto de partida para nuevas aventuras e investigaciones futuras propuestas por ella. Nuestro despacho siempre ha estado interesado en encontrar nuevas formas de la arquitectura para salir de la cámara de eco y relacionarse con el público. Nuestra corazonada es que les gusta la arquitectura pero no saben cómo relacionarse con ella y les decepciona el discurso alrededor de nuestro campo. Wendy habla el lenguaje de la cultura popular – la diseñamos para que fuera fácil amarla. "

En cuanto a Friedrich y yo, aún no hay amor. Ahora tenemos un ventilador; se llama Hunter. Florian Idenburg

Notas
1. Samuel Roxy Rothafel, empresario y emprendedor estadounidense del teatro. Es recordado por desarrollar estrambóticas presentaciones de cine mudo en los palacios teatrales de las décadas de 1910 y 1920.
2. Rem Koolhaas, Delirious New York.
3. Rem Koolhaas, Junkspace.
4. Correspondencia con Marc Kushner, socio de HWKN.

Wendy, de HWKN en el patio del MoMA/PS1 durante una fiesta Warm Up. Photo: Michael Moran/OTTO.

Wendy, de HWKN en el patio del MoMA/PS1 durante una fiesta Warm Up. Photo: Michael Moran/OTTO.

Wendy, de HWKN en el patio del MoMA/PS1 durante una fiesta Warm Up. Photo: Michael Moran/OTTO.