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Pabellón Polaco

El Pabellón Polaco de la Bienal de Venecia nos muestra un aspecto de la arquitectura que generalmente nos olvidamos: el hecho que cada parte de un edificio crea y transmite sonidos, que el silencio en un edificio activo no existe.

 

Arquitectura / Marcin Szczelina

¿Se presentará este año una buena exposición en el Pabellón de Polonia de la Bienal? Cuando participé en el jurado tuve mis momentos de incertidumbre. Después me di cuenta de que la Galería nacional Zacheta en Varsovia, como organizadora de la exhibición, se ve obligada a lidiar cada dos años con olas de critica de la comunidad arquitectónica por sus controversiales decisiones sobre los conceptos ganadores.

Este año nada cambió y se recibieron treinta proyectos competidores para el Pabellón polaco. Sin embargo, con cada sobre que abría, con cada proyecto que le leía al público, me era imposible creer lo que veía. ¿No hay acaso en un país tan grande personas capaces de proponer algo razonable? La mayoría de ellas interpretaba las palabras de Chipperfield, "terreno común", de forma literal, como un espacio común de interacción. Como resultado había muchas ideas de derramar arena en el suelo del pabellón y esparcir sillas de playa, o de crear una pradera y ponerle algunas bancas, de permitirle a la gente comunicarse la una con la otra mediante las condiciones creadas por nosotros.

Afortunadamente, después de haber franqueado un cerro de trabajos decepcionantes finalmente encontramos un diamante en bruto: un proyecto propuesto por la artista Katarzyna Krakowiak y curado por Michal Libera. Como era de esperarse, el dúo propuso un proyecto que exploraba el tema del sonido en la arquitectura. En sus actividades artísticas, Krakowiak explora los espacios acústicos y está particularmente interesada en el fenómeno del eco, el ruido producido por la ciudad.

Pabellón Polaco, 13. Muestra Internacional de Arquitectura Common Ground, Bienal de Venecia 2012

Como parte del ciclo Ekspektatywa (Bec Zmina, 2010), desarrolló y publicó un instructivo para construir audífonos caseros. Libera, por otro lado, es un reconocido crítico musical, organizador de conciertos de música experimental e investigador de máquinas de sonido poco convencionales. El resultado de su colaboración es un proyecto llamado Everyone has the Right to Sound ("Todos tienen derecho a sonar"), en el cual el interior del edificio se mantiene casi completamente vacío con el fin de convertir toda la estructura en un amplificador gigante de los sonidos creados en los pabellones nacionales adyacentes y dentro de los jardines Giardini. Según la presentación de la exhibición: "El proyecto será una invitación a experimentar la arquitectura como un complejo y enorme proceso de sonido, demarcando los límites de lo que se considera común. La arquitectura será presentada principalmente como un sistema de escucha para (y de) nosotros, generando, transfiriendo y distorsionando sonidos."

Pabellón Polaco, 13. Muestra Internacional de Arquitectura Common Ground, Bienal de Venecia 2012

Krakowiak y Libera nos presentarán un elemento de la arquitectura que tendemos a olvidar en la vida diaria, que cada parte de un edificio produce o transfiere sonidos, que el silencio no existe en un edificio en operación. Al invertir la arquitectura de adentro hacía afuera a través de manifestar y transformar sus sonidos nos damos cuenta de que el rol de los edificios está fuera del control de los arquitectos: el temblar de las paredes, la vibración de las instalaciones, aquellas cosas que suelen tratarse como "efectos colaterales" durante el proceso de diseño y que no se incluyen en los planos. Al mismo tiempo, un edificio operando para penetrar en los otros pabellones nacionales es una interpretación ingeniosa del título de la Bienal. En este caso, el terreno común es transferido a la dimensión universal y abstracta de la acústica y de una debilidad común de todos los humanos: escuchar conversaciones ajenas.

 
La arquitectura será presentada principalmente como un sistema de escucha para (y de) nosotros, generando, transfiriendo y distorsionando sonidos
 

Pabellón Polaco, 13. Muestra Internacional de Arquitectura Common Ground, Bienal de Venecia 2012

Sorprendentemente, una gran parte del presupuesto de la exhibición para este año será invertida en renovar el sistema de ventilación del Pabellón polaco, ya que, según el proyecto, los sonidos de otros pabellones serán transferidos a través del sistema de ventilación, mismo que ha estado descompuesto por varios años. Independientemente de los resultados, la exhibición definitivamente será un éxito; al menos obligará a una renovación del pabellón. En términos concretos, el proyecto propuesto por Krakowiak y Libera tiene el potencial de competir por el León de oro. Como en el caso de cualquier buen proyecto, la idea es bastante sencilla pero puede ser interpretada en una gran variedad de formas. Solo temo por que la claridad del concepto sobreviva al esfuerzo de su realización, ya que, para que la exhibición se realice, los demás países tienen que aceptar ser escuchados. De otra forma, el proyecto colapsará. Otro problema será transferir los diversos sonidos, ruidos y vibraciones al Pabellón polaco de una forma clara que invite a los visitantes a ver la exposición y que clarifique su origen.

Krakowiak y Libera cultivan las mejores tradiciones de la Bienal de Venecia; presentan temas relacionados con la arquitectura sin recurrir a presentaciones triviales de fotografías o proyecciones de edificios. Hablan de arquitectura de una forma no arquitectónica. ¡Intentan conseguir lo inconseguible! Sin embargo, tendremos que esperar a finales de agosto para ver si este interesante concepto será presentado con destreza en el Pabellón polaco.

Pabellón Polaco, 13. Muestra Internacional de Arquitectura Common Ground, Bienal de Venecia 2012